Una estrategia de futuro que sume y no perpetúe las disidencias políticas

México

Una estrategia de futuro que sume y no perpetúe las disidencias políticas

Es importante acordar una estrategia para el futuro y no perpetuar la disidencia de opiniones. Un visión de futuro realizable debe responder a un planteamiento estratégico. Se requiere unidad al interior de los partidos políticos, acordar un programa de acción para gobernar y establecer el sustento para las nuevas transformaciones que requiere el Estado mexicano, para beneficio de la toda la sociedad.

La unidad interna en los partidos políticos es primordial para salir a buscar la simpatía y apoyo de la sociedad. La unidad se logra con la consistencia de los valores rectores que distinguen a una institución de otra, y que a la vez, forman parte de su identidad. Por otro lado, es necesario restablecer la congruencia ideológica en los partidos políticos. Es a partir de valores compartidos e ideología homogénea, entre militantes y simpatizantes de un partido, que se genera unidad y se puede fijar una postura  común y transformadora.

Una estrategia de futuro debe partir de la autocrítica y la reflexión de cómo gobernar mejor. La sociedad demanda gobernabilidad, y es por esta razón que los partidos deben establecer programas de acción que generen una nueva gobernanza compartida entre distintas corrientes y fuerzas políticas. Se deben sumar voluntades para lograr mayorías electorales del 50 por ciento o más, y con esto incluir mayor número voces y demandas sociales en programas de gobierno y agendas legislativas.

La unidad interna, una estrategia de futuro y un programa de acción deben ser el sustento para las nuevas transformaciones que requiere el Estado mexicano y que demanda su sociedad. En la LXII legislatura se aprobaron las reformas estructurales que sentaron la base para modernizar a México. Es tiempo de avanzar con nuevas reformas para transformar sustancialmente la realidad que viven millones de mexicanos; implementar políticas públicas que disminuyan la desigualdad social y atiendan las nuevas demandas sociales.

El reto de un partido de vanguardia y en renovación permanente es asumir su compromiso histórico y trabajar en coalición para hacer frente a los desafíos del siglo XXI. Se debe lograr la unidad, se debe trabajar en una estrategia de futuro que incluya las distintas coaliciones y fuerzas políticas, se deben presentar programas de acción inclusivos. Todo para asentar las bases de una revolución transformadora a favor de la democracia mexicana, que fomente los valores de libertad, inclusión, justicia social, igualdad de oportunidades, responsabilidad ambiental y transparencia.

Es importante tener una estrategia en conjunto para el futuro y hacer a un lado la disidencia de opiniones. La realidad mexicana ha cambiado y requiere un nuevo impulso a partir de los partidos políticos. Se debe evitar el desgaste de los mismos, pues los partidos son el medio de participación política por excelencia en las sociedades democráticas, y deben seguir funcionando de esa manera.

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