El 68 y su semilla de rebeldía estudiantil

El proteccionismo y la estabilidad global

 

¡El 2 de octubre no se olvida! Es imposible, porque todos somos hijos de aquella rebeldía libertaria que cambió la historia de México. El Movimiento del 68 y su trágico desenlace en la Plaza de las Tres Culturas son un símbolo de la participación estudiantil en la vida política del país. La conmemoración número 50 de aquella tarde violenta en Tlatelolco es la oportunidad perfecta para revalorizar el desarrollo de la primera gran organización de jóvenes, que valerosamente enfrentaron el autoritarismo del Estado.

El Movimiento del 68 permanece en la conciencia democrática de los mexicanos. Las marchas de miles de estudiantes; el cuerpo de granaderos golpeando jóvenes; el bazucazo que derrumbó la puerta de la Prepa 1 en San Ildefonso; la formación del Consejo Nacional de Huelga (CNH), y la tarde sangrienta de Tlatelolco son marcas permanentes en unos de los capítulos más violentos de nuestra democracia.

El 23 de julio, una trifulca ocasionada por un partido de tochito entre jóvenes de las vocacionales 2 y 5, del IPN y estudiantes de la prepa Isaac Ochoterena, de la UNAM, provocó la intervención de granaderos de la policía del DF. La intervención concluyó con el ingresó de la policía a la Vocacional 5; haciendo uso excesivo de la fuerza, golpearon alumnos y profesores, destruyeron mobiliario y utilizaron gas lacrimógeno.

Los jóvenes del IPN y la UNAM convocaron a marchas el 26 de julio para manifestar su inconformidad. Las marchas comenzaron en diferente puntos de la ciudad y con distintos objetivos; pero de manera inesperada, un grupo se dirigió al Zócalo, lo que provocó otro enfrentamiento entre estudiantes y policías. Este enfrentamiento duro cuatro horas y para la madrugada del 27, el Centro Histórico parecía un campo de guerra, la policía había cercado el barrio universitario y los estudiantes se atrincheraban tras camiones volteados.

Los enfrentamientos continuaron, pero la intervención del ejercito y el bazucazo del 30 de julio demostraron que el gobierno no negociaría. El 6 de agosto, representantes de las escuelas y facultades del IPN, la UNAM, la Escuela Superior de Maestros, la Universidad Autónoma de Chapingo y la Universidad Iberoamericana, entre otras instituciones, conformaron el CNH. Primera organización interuniversitaria, que para evitar un paro nacional, publicó un pliego petitorio, en el que exigían la renuncia de los jefes policiacos detrás de la represión y demandaban libertad de los presos políticos. Las intenciones de negociación no tuvieron éxito.

El Movimiento del 68 no concluyó con el atentado que sufrieron los jóvenes en el mitin de Tlatelolco, pues continuó la persecución de líderes y la tortura de presos, pero sí fueron las acciones más violentas por parte del Estado en contra del movimiento y sus propios ciudadanos. El 2 de octubre no se olvida, aquellos jóvenes no se olvidan. Fueron ellos los que sembraron la semilla de la rebeldía estudiantil y son el parte aguas de la participación juvenil en la política nacional.

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