MALAS Y BUENAS DE BASURA

Ozono

MALAS Y BUENAS DE BASURA

Se dice que una ciudad limpia no es la que más limpia sino la que menos ensucia, bajo esta premisa ¿Qué tan limpia es ciudad victoria? ¿Qué tan limpio eres tú?

Según el estudio más reciente, cada victorense produce alrededor de 900 gramos diarios de residuos sólidos urbanos lo que nos pone en una muy buena posición tomando en cuenta que los municipios fronterizos producen aproximadamente 1.5 kg per cápita, muy por encima del promedio nacional que es de 1 kilo por persona.

La mala noticia es que estas cifras van creciendo con el paso de los años y que el 20% de esos residuos no logran llegar al sitio de disposición final, logran salir de nuestro auto y nuestra vista, eso sí, para quedarse en calles, banquetas, ríos, lagos, playas, mares (inserte aquí cualquier lugar al que pueda tener acceso el ser humano).

Ahí les va otra mala: el 30% de los residuos que desechamos son material reciclable. Entendamos por recyclable material que puede procesarse para seguir siendo útil, material que debería desecharse únicamente cuando ya no cumple con la característica de ser reusable.

Es obvio que no podíamos quedarnos en las cifras de los años 50’s donde el promedio de residuos generados diariamente era de 300 gramos por persona, nuestra sociedad ha experimentado un montón de crecimiento, es más práctico ir a comprar nuestra comida al Supermercado que cultivarla, aunque esta venga en un empaque de plástico que dentro trae un bote y nos vamos a llevar a nuestra casa en una bolsa.

El crecimiento no es problema, el problema es que sea en la dirección equivocada. Los recursos naturales están ahí para aprovecharse y, los usemos o no, estos se descomponen como parte de su ciclo natural. La falla está en que estamos invirtiendo mucho recurso y tiempo para producir algo que usamos muy poco antes de ser desechado, es decir, nos encontramos operando una pérdida neta.

Como todo en esta vida, no sabemos lo que tenemos hasta que nos damos cuenta del esfuerzo que hay de por medio. La buena noticia es (ya por fin una buena) que en nuestros tiempos para saber algo solo hace falta interesarse y que si la labor del reciclaje no se nos da es por falta de información y de personas que no se interesan en obtenerla. Para muestra un click, aquí les dejo la razón por la cual veo las hojas de papel como toda una hazaña https://www.youtube.com/watch?v=Rc_MsY6s-nA son 11 minutos para informarse de una manera extremamente resumida e interesante como se hace el papel. Si ponemos en una balanza el tiempo que tarda en fabricarse una hoja y el tiempo que duramos con un volante promocional que nos dan en la calle para tirarlo en la próxima esquina… ahí tienen una pérdida neta. El mismo ejemplo aplica para botes de agua, envases, cajas, empaques, etcétera y todo está a un click de distancia y a una pizca de interés.

Tengo una táctica que llamó semáforo para darme cuenta que tan conscientes son las personas con sus residuos y su posición ante los servicios públicos: voy al cine con ellos. Si al terminar la función la persona recoge toda su basura y carga con ella hasta depositarla en el primer bote de basura que vea: verde. Si la persona me ve raro cuando yo lo hago sin embargo algo titubeante hace lo mismo que yo: amarillo. Si la persona en cuestión me pregunta qué estoy haciendo y me dice que ahí lo deje porque hay personas a las que se les paga por limpiar: rojo.

Si usted está en rojo lo invito a ser un verde para que prenda algunos focos amarillos. Le advierto que lo van a ver raro y  al principio le va a importar pero se va a sentir muy bien por ello. Haga lo mismo afuera del cine, en su ciudad que también es su casa y mi casa.

 

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