El gran ganador

Ganador

  1. Tras el acuerdo de los Estados Unidos con México y Canadá, es claro que el gran ganador de la cuestión ha sido el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien logró dividir a los antiguos socios para después doblegar primero a México y luego a Canadá. En principio, el nuevo acuerdo trilateral no es un tratado de libre comercio, es un acuerdo con fracciones y privilegios establecidos entre los firmantes, donde la parte del león se la lleva el de mayor poder relativo. Tal se ufana Trump al proclamar que el comercio con los Estados Unidos es un privilegio que él se propone administrar.
  2. Para el resto del mundo seguirá el gran garrote. Por un lado, la confrontación con China podría generar, advierte la OCDE, una recesión mundial en 2020 al presionar el abandono del libre comercio en el mundo. China deberá pedir a la OMC autorización para imponer sanciones a los Estados Unidos en represalia porque el gobierno de Trump le ha impuesto aranceles por 50 mil millones de dólares más otros 200 mil millones que van en tránsito, exigiendo a los chinos reciprocidad comercial (es decir, apertura del inmenso mercado interior de China), prácticas leales en propiedad intelectual así como libre flotación de la moneda, el yuan, claramente apuntalado por el gobierno chino como una moneda de Estado.

Al mismo tiempo, el mercado energético se va recuperando con una nueva hegemonía, la de Estados Unidos como el mayor productor mundial de petróleo y gas gracias al fracking y las aguas profundas, es decir, el auge de nuevas tecnologías de exploración y producción sostienen al alza el petróleo en torno a los 70 dólares el barril integrando un nuevo cártel petrolero en alianza con Rusia y la Arabia Saudita para controlar los precios y el suministro en la escala global, desplazando los riesgos del Medio Oriente.

  1. En lo económico, la crisis de países emergentes es evidente. Turquía está en dificultades serias, Argentina en shock y sujeta al rescate del Fondo Monetario Internacional, Brasil y los tigres asiáticos apenas se sostienen en tanto que Sudáfrica ha entrado en recesión. Las economías de China y la India se están desacelerando al tiempo que la Unión Europea está pagando el costo del Brexit y la hostilidad de la administración Trump que también desea imponer sus condiciones a la Europa de Merkel.
  2. El balance hasta el momento es que el mundo pierde en tanto que la administración Trump gana. Así las cosas, en el horizonte se aproximan las elecciones intermedias en los Estados Unidos, en la que los pronósticos apuntan a la tierra de nadie considerando que la base de electores de Trump (casi 40%) se sostiene incólume. El Partido Republicano irá a las elecciones con un arma nuclear: la oferta de extender la desgravación de impuestos a las personas físicas a la par que a las corporaciones, es decir, al 21% de manera permanente, eliminando la temporalidad con la que se había aprobado la reforma fiscal.

Además, Trump seguirá insistiendo en justicia y seguridad para Estados Unidos, apelando a su concepto del “comercio justo” (que significa mayor consumo sin ahorro) y construcción del muro en la frontera sur, o mejor aún, más allá de ella –si se materializa la oferta del nuevo régimen para una “alianza para el progreso” que detenga a mexicanos y centroamericanos en sus países; es decir, materializar el proyecto de un “muro de empleos” en el Istmo de Tehuantepec así como mayor inversión productiva en los países del área centroamericana, cual un moderno “Plan Marshall” financiado por los Estados Unidos y México, proporciones guardadas.

  1. En el horizonte no parece que Trump esté cerca de dejar o ser alejado del poder. Como él suele decir, es presidente de su país, no del resto del mundo.

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